VeriFactu no es la factura electrónica: son dos obligaciones distintas
Se confunden constantemente, y no son lo mismo. Te pueden obligar las dos a la vez, y cumplir una no te exime de la otra.
La diferencia en una frase
VeriFactu va de cómo se genera y conserva la factura. La factura electrónica B2B va de cómo se envía al cliente.
En una tabla
| VeriFactu | Factura electrónica B2B | |
|---|---|---|
| Norma | RD 1007/2023 (Ley Antifraude) | Ley Crea y Crece |
| Objetivo | Que no se pueda manipular lo facturado | Digitalizar el intercambio y controlar la morosidad |
| Afecta a | El software con el que facturas | Cómo entregas la factura a otra empresa |
| Con quién hablas | Con la AEAT | Con tu cliente (y con un registro de estados) |
| Formato | Registro + huella + XML propio | Formato estructurado (Facturae y otros) |
| Alcance | Todas tus facturas | Solo operaciones entre empresas y profesionales |
Por qué se confunden
Porque las dos hablan de facturas, las dos usan XML y las dos llegaron más o menos a la vez. Pero resuelven problemas distintos: una persigue el fraude, la otra la morosidad y el papel.
Un detalle que lo aclara: puedes cumplir VeriFactu perfectamente y seguir mandándole a tu cliente un PDF por correo. Y puedes mandar una Facturae impecable desde un programa que permita borrar facturas — que es justo lo que VeriFactu prohíbe.
Una factura B2B puede estar sujeta a las dos
Si eres una empresa que factura a otra empresa, lo normal es que acabes con las dos obligaciones encima: el registro VeriFactu por un lado y la entrega estructurada por otro. No compiten, se apilan.
Qué mirar en tu software
Que un proveedor te diga «cumplimos con la factura electrónica» no significa que cumpla VeriFactu. Son preguntas distintas y hay que hacer las dos:
- ¿Genera registro de facturación con huella encadenada y lo remite a la AEAT?
- ¿Puede emitir en formato estructurado hacia mis clientes empresa?
Si la respuesta a la primera es «tenemos firma digital en el PDF», no es lo mismo. Firmar un PDF no es llevar un registro encadenado.
El calendario de la B2B
La obligación de factura electrónica entre empresas depende del desarrollo reglamentario y de umbrales de facturación, y ha sufrido sus propios retrasos. Lo sensato es tratarlas como dos proyectos separados con dos fechas separadas, y no esperar a que una resuelva la otra.